Recetas para entrar en calor, elaboradas con aceite de oliva

¡Hoy nos hemos despertado con ganas de cocinar con aceite de oliva virgen extra! Platos calentitos y muy ligeros, esos que ya va pidiendo el cuerpo en otoño, y que nos apetecen al llegar a casa después de un largo día de trabajo o actividad.

Alcachofas con jamón serrano

Un clásico muy fácil de preparar e ideal para volver a encontrar ese equilibrio que echamos de menos debido a los excesos del verano. Para ellos necesitaremos:

  • 4 Alcachofas (o tantas como nos apetezca comer o compartir)
  • 80-100 gr. de jamón serrano cortado o picado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1-2 dientes de ajo
  • Zumo de limón
  • Pimienta

Para empezar, cortamos y lavamos las alcachofas. Les quitamos el tronco y las hojas exteriores, las partimos por la mitad, y las ponemos en un cazo con abundante agua y una cucharada de zumo de limón.

Mientras tanto, preparamos un cazo con agua y lo llevamos a ebullición. Cuando comience a hervir, introducimos las alcachofas y las mantenemos durante 13 min. aproximadamente a fuego medio.

Mientras se cuecen las alcachofas, ponemos aceite de oliva virgen extra en una sartén y añadimos los ajos partidos e incluso, si te apetece, un poco de cebolla cortada muy fina.

Retiramos las alcachofas, las escurrimos bien y las añadimos a la sartén donde estamos pochando las cebolla y el ajo junto con un chorreón de aceite de oliva virgen extra. Seguidamente añadimos el jamón serrano en trocitos y lo mezclamos todo durante unos pocos minutos. Si se desea, añadir un poco de sal.

¡Fácil, rápido y muy sano!

Gambas al ajillo

Otra receta sencilla y que podemos disfrutarla tanto en verano como en esta época del año son las gambas al ajillo. Para elaborarla sólo necesitamos:

  • 300 gr de gambas crudas (se pueden utilizar también gamas congeladas ya peladas de tamaño grande)
  • 8 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Guindilla seca (al gusto)

Lo primero que tenemos que hacer es pelar las gambas y añadirles sal al gusto. Si utilizamos gambas congeladas hay que descongelar correctamente las gambas.

Cortamos los ajos en rodajas y los ponemos en una sartén con un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra. Añadimos la guindilla, si se desea, y pasados unos pocos minutos retiramos. Añadimos las gambas en la misma sartén y un par de minutos después volvemos a introducir los ajos y la guindilla. Ahora si, mezclamos todo.

El hecho de sacar previamente los ajos y volverlos a introducir, evitará que se nos quemen.

Una vez que hemos mantenido todos los ingredientes al fuego (medio-alto), el tiempo suficiente para que se cocinen las gambas, retiramos y servimos, si es posible, en una cazuelita de barro u honda, para que la gambas repose en el jugo en el que se ha cocinado. ¡Y a disfrutar! ¡Ñam!

Crema de calabacín o guisantes con quesito

Las cremas de verduras son una de las recetas más recurrentes durante los meses más fríos del año. En verano nos suele apetecer disfrutar de las verduras en ensalada o en otras formas más frescas, pero en invierno es muy razonable cocinarlas en crema, un plato caliente que nos aporta todos los nutrientes de las verduras y nos ayuda a entrar en calor.

Las cremas pueden elaborarse de una gran variedad de verduras: calabacín, guisantes, coliflor, calabaza, etc., y, además, también son una muy buena opción para que los niños coman más “verde”.

  • 500 gr. de calabacines/guisantes/calabaza/tomate…
  • 1 cebolla
  • 1 patata no demasiado grande
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Caldo de verduras o agua
  • Quesitos cremosos en porciones
  • Sal y pimienta

Pelamos la cebolla muy fina, y la patata en trocitos. Ponemos aceite de oliva virgen extra en una olla y, cuando esté caliente, introducimos la cebolla y la patata. Mientras se sofríe, pelamos el calabacín, lo cortamos en trocitos pequeños, y lo añadimos a la olla. Dejamos cocinar todos los ingredientes durante unos minutos y, seguidamente, añadimos 150- 200ml de caldo de verduras o agua caliente (si lo prefieres o no tienes caldo en casa). Añadimos sal y pimienta al gusto, tapamos la olla y lo dejamos cocer todo a fuego lento-medio durante 20-23 minutos, hasta que las verduras se ablanden.

Posteriormente, y esto también es opcional, añadimos una o dos porciones de quesitos a la crema, y lo introducimos todo en un recipiente que nos permita batirlo para conseguir una consistencia cremosa.

¡Ya no hay excusas para disfrutar de todo el sabor de nuestros AOVEs en cualquier época del año!

 

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