¿Cómo hacer pestiños de Semana Santa con aceite de oliva?

Si, se pueden hacer pestiños de Semana Santa con aceite de oliva. Muchas personas se han acostumbrado a utilizar otros tipos de aceites vegetales para elaborar las recetas típicas de Semana Santa: palillos, pestiños, empanadillas… Pero lo cierto es que el aceite de oliva es la mejor opción a la hora de cocinar todos estos platos, no sólo por las propiedades beneficiosas que nos aporta, también por su rendimiento en cocina para este tipo de recetas. Así que prepara papel y lápiz, que empezamos la receta:

Ingredientes

Con el paso del tiempo, algunas recetas se reinventan. Esto puede suponer desde una modificación de ingredientes hasta un cambio en la forma de elaboración. En nuestro caso, hoy os vamos a presentar la receta más tradicional de pestiños que conocemos, esa que nos han transmitido toda la vida nuestras madres y abuelas. Para ello necesitamos:

Preparación

Esta receta es muy sencilla de preparar, se puede elaborar incluso con los niños. En primer lugar, prepararemos la masa. Ponemos el aceite de oliva virgen extra TuAceite en una sartén junto con la cáscara de limón y el chorrito de anís para aromatizar el aceite. Si lo deseamos podemos añadir también una cáscara de naranja, aunque en nuestra receta tradicional sólo lo utilizamos una cáscara de limón. Pasados pocos minutos, cuando el aceite esté caliente, lo retiramos del fuego y lo dejamos enfriar.

A continuación, en un bol grande, echamos la harina y el aceite que acabamos de calentar (una vez esté frío). Añadimos el vino blanco y una pizca de sal. Comenzamos a amasar hasta conseguir una masa fina y homogénea, que pueda ser trabajada fácilmente. Para esta tarea podemos solicitar la ayuda de los más pequeños. Una vez conseguida la masa, la cubrimos con un paño y la dejamos reposar durante media hora.

Es necesario amasar hasta conseguir una masa fina y ligera

Extendemos bien la masa sobre la encimera con la ayuda de un rodillo y la cortamos en tiras de unos 4 centímetros de ancho. Seguidamente cortamos las tiras para obtener formas cuadradas. Ahora comenzaremos a darle forma a los pestiños, esta es la parte que más divierte a los niños. Es fácil, sólo hay que doblar las puntas hacia dentro y pegarlas con un poco de agua o presionándolo un poco con el dedo. Los dejamos reposar unos 20-30 minutos y los freímos en una sartén con abundante aceite de oliva virgen “especial frituras”. Una vez estén fritos por ambas caras, los retiramos y los dejamos escurrir sobre un plato y papel de cocina.

Decoración

La decoración de los pestiños es la parte más imaginativa pero, como comentábamos al principio, vamos a optar por las dos opciones más tradicionales que conocemos:

  • Miel: Con la ayuda de una cucharita bañamos ligeramente los pestiños con miel.
  • Azúcar y canela: En un bol mezclamos azúcar blanca y un poco de canela en polvo. Una vez retiremos los pestiños de la sartén, los espolvoreamos con esta mezcla y ¡listo!
Pestiños con azúcar

¿De dónde vienen los pestiños?

Los pestiños son un dulce muy típico de Semana Santa y Navidad. Aunque existen varias ciudades y provincias españolas en las que se elabora, este postre es muy común de Andalucía, donde cobra un especial protagonismo durante la Semana Santa.

Su forma y elaboración nos lleva a un posible origen marroquí, quizás andalusí. Hay quienes lo relacionan con la shebbakiyya, un dulce frito marroquí que se consume durante el mes de ramadán.

La primera referencia al pestiño como tal, la encontramos en la obra de Francisco Delicado, “La Lozana Andaluza”, de 1528. Esto nos puede llevar a pensar que los orígenes de este dulce quizás sean aún más lejanos de lo que parece…

 

 

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